La compañía
Cada herramienta guardaba su parte.
El conjunto no existía.
FluX no salió de un despacho. Salió de haber trabajado dentro, de operario de producción a ingeniero, y de ver el mismo agujero en empresa tras empresa: una herramienta para el mantenimiento, otra para la seguridad, otra para el almacén, y ninguna hablando con las demás.
Actividad
Plataforma de operaciones industriales
Presencia comercial
Europa y Latinoamérica
Idiomas
Español, inglés e islandés
Despliegue
Nube, con opción autogestionada

Anthony Xerri Hawley
Fundador y CEO
Lidera la estrategia y la ejecución de FluX. Ha construido la plataforma de principio a fin y hoy dirige producto, tecnología y la relación con los primeros clientes.
Visto desde dentro, no desde fuera
Antes de que FluX existiera hubo años de planta. Primero de operario de producción, después de ingeniero. Ese recorrido enseña algo que no se aprende leyendo un informe: cómo se registra de verdad lo que pasa en una operación.
En muchos sitios se mide en papel, o directamente de cabeza. La lectura del turno la sabe el que estaba, y cuando ese se va de vacaciones se va con él. Lo que se hizo bien ayer no se puede demostrar hoy, y eso deja de ser una molestia el día que aparece un auditor o un cliente pidiendo trazabilidad.
Y en los sitios que sí tienen software, el problema es otro y casi peor: hay uno para cada cosa. Uno para las órdenes de trabajo, otro para los partes de seguridad, otro para el almacén, una hoja de Excel para la calidad. Cada uno guarda su parte con orden, y ninguno sabe lo que hay en los demás.
El problema no era la falta de datos
Los datos estaban. Estaban repartidos. Y como el conjunto no existía en ningún sitio, nadie podía usarlo: ni para saber qué máquina se está comiendo el presupuesto, ni para explicar por qué se paró la línea, ni para llegar a una auditoría sin tres días de carpetas.
Se pierde una cantidad enorme de información valiosa por no estar junta. FluX nació para juntarla.
Nuestra misión
Que una empresa tenga visibilidad y trazabilidad completas de su operación, de seguridad y salud a calidad y mantenimiento, sin que nadie tenga que juntar nada a mano.
Aprobar una auditoría sin esfuerzo es la consecuencia, no el objetivo. El objetivo es que toda esa información sirva para algo más: que la empresa vea dónde está perdiendo, decida con datos y llegue al nivel que hoy se le exige.
Por eso FluX reúne mantenimiento, cumplimiento, almacén y todo lo que la operación recoge desde el móvil de los trabajadores. Y por eso la IA trabaja sobre el conjunto y no sobre un trozo: una inteligencia que solo ve las órdenes de trabajo repite el mismo error que veníamos a resolver.
Cómo trabajamos
Somos jóvenes, y eso se nota
Lo que pides no entra en una cola detrás de mil peticiones: se habla, se estudia y se decide contigo. En esta etapa cada cliente moldea el producto más de lo que lo hará nunca.
El dato se captura donde ocurre
Por eso la app móvil no es un añadido: es donde nace casi todo. Si registrar algo obliga a subir a una oficina, no se registra, y lo que no se registra no existe cuando hace falta.
IA sobre el conjunto, no sobre un trozo
Nuestra IA consulta órdenes, reportes, stock, compras y cumplimiento a la vez, porque las preguntas que importan cruzan módulos. Y propone: el estado de cumplimiento sale de cruzar la norma con tus registros, nunca de una opinión.
Ni un número que no podamos demostrar
No verás en esta web un porcentaje de ahorro. Publicamos cifras cuando podemos decir exactamente de dónde salen, y ni una antes. Un número sin respaldo es lo que hace que un jefe de planta cierre la pestaña, y con razón.
Tus datos son tuyos
Cada empresa vive aislada de las demás en la propia base de datos, no por un filtro de pantalla. Nada de lo tuyo entrena ningún modelo, y puedes llevártelo cuando quieras.
Y trabajamos en dos continentes
Presencia comercial en Europa y en Latinoamérica, y una plataforma en tres idiomas. La operación industrial se parece más de lo que parece a un lado y otro del Atlántico.
Más parecido a una consultoría que a comprar una licencia
La plataforma está construida y desplegada, y se enseña funcionando con datos del sector que te toque. No hay maqueta ni promesa de hoja de ruta: lo que ves es lo que hay.
Lo que cambia con nosotros es lo que viene después. Nos sentamos con tu operación, entendemos cómo trabajáis de verdad y adaptamos el producto a eso, en lugar de pedirte que adaptéis vuestra forma de trabajar al software. Tus propuestas entran en el producto: hoy tenemos el tamaño para escucharlas una a una y hacerlo, y eso en una empresa grande sencillamente no pasa.
Es deliberado. Preferimos poca cartera y mucha atención antes que al revés.
Cuéntanos tu operación
Treinta minutos, tu caso y sin diapositivas. Salimos de la llamada diciéndote si esto te sirve, y si no te sirve también te lo decimos.
